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7. Respuesta
a los abusos contra los derechos humanos: el papel del
personal de enfermería
Las asociaciones profesionales del
personal de enfermería y partería, así como los profesionales
a título individual, pueden desempeñar un papel más amplio en
el combate de los abusos contra los derechos humanos y la toma
de conciencia sobre dichos abusos en el seno de su profesión.
7.1 Labor de defensa
El compromiso de Amnistía
Internacional con la prevención y erradicación de los abusos
graves contra el derecho a la integridad física y mental, el
derecho a la libertad de conciencia y expresión y el derecho a
no sufrir discriminación, en el contexto de su labor de
promoción de todos los derechos humanos,(406) cuenta con el
apoyo de numerosas asociaciones de profesionales de la
enfermería de ámbito nacional e internacional.
En La
función de la enfermera en la salvaguardia de los derechos
humanos, una declaración de
posición adoptada por el CIE en 1983, se señalaba que los
miembros del personal de enfermería tienen obligaciones a
título individual, pero que a menudo resulta más eficaz que
adopten un planteamiento de grupo de las cuestiones de
derechos humanos.(407)
Los enfermeros y enfermeras pueden
enfrentarse a violaciones de derechos humanos en calidad de
testigos, cuando se ejerce presión sobre ellos o sus colegas
para que ignoren abusos, participen en ellos o los encubran, o
cuando documentan o sacan a la luz dichos abusos. A
continuación se examinan varias modalidades de defensa,
ilustradas con ejemplos de casos concretos.
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El activismo en acción
Muchos enfermeros y enfermeras
participan en el activismo por los derechos humanos en
distintas partes del mundo. Ken Agar-Newman es uno de
ellos. Ken es miembro de Amnistía Internacional Canadá
desde hace más de veinte años. Especializado en cuidados
críticos, trabaja en una unidad de recuperación para
pacientes sometidos a operaciones a corazón abierto en el
Royal Jubilee Hospital de Victoria, Canadá. También es
miembro fundador de la organización Victoria Coalition for
the Survivors of Torture y participó en la creación y
desarrollo de la fase inicial de la Vancouver Association
for the Survivors of Torture. Está casado y tiene tres
hijos.
Ken es miembro de larga data de la
rama canadiense anglófona de la Red de Profesionales de la
Salud de Amnistía Internacional, en la que coordina el
comité de personal de enfermería. Ha trabajado
especialmente en torno a cuestiones relacionadas con la
tortura y los tratos crueles, así como en la educación en
derechos humanos. Ken señala que todos los gobiernos
tienen el deber, recogido en la Convención de la ONU
contra la Tortura, de garantizar que se capacita al
personal de enfermería en materia de los cuidados de
enfermería que deben recibir las víctimas de tortura
patrocinadas por los gobiernos, obligación que éstos
incumplen de manera casi unánime. También concibe un
organismo internacional de carácter imparcial que
regularía la deontología de la salud en todo el mundo:
«Actualmente. hay una enorme laguna en la que se pasa por
alto la conducta poco ética del personal sanitario, como
la participación en actos de tortura y en la ejecución de
la pena de muerte».
El reciente resurgimiento del uso y
la apología de la tortura por gobiernos de Occidente lo ha
impelido a escribir innumerables cartas a asociaciones de
personal de enfermería, publicaciones, personal sanitario
militar y gobiernos para cuestionar la aceptación o
tolerancia de la tortura. Ken sueña con que el sector de
la salud en todo el mundo se enfrente de una manera
integral a los peores abusos contra los derechos humanos.
«Los profesionales de la salud pueden actuar como una sola
nación con una misma visión –dice–. Podemos conseguir que
la humanidad y la compasión se incorporen a la agenda de
nuestras organizaciones sanitarias, nuestras fuerzas
militares, las empresas multinacionales y los gobiernos, a
fin de movilizar los fondos y la acción necesarios.»
A la pregunta de cómo es posible que
un enfermero con una carga grande de trabajo pueda
realizar tantas actividades de campaña, Ken responde:
«Escribir una carta no lleva tanto tiempo o energía. Nunca
hay que actuar con sigilo frente a los abusadores: tarde o
temprano se vienen abajo. Cada uno de nosotros, incluso a
título individual, tiene un poder enorme. Nuestro poder
emana de la persistencia, de tomarnos el trabajo de
enterarnos de una cuestión, de dar la cara por los
principios, de aferrarnos a nuestro sueño de un mundo
seguro para todas las personas».
«Los enfermeros disfrutamos del
privilegio de tener raíces en las comunidades a las que
servimos. Esto, combinado con nuestra metodología
científica y nuestros conocimientos, nos impone el deber
especial de llevar las cuestiones de derechos humanos al
ruedo político. Ojalá que cada persona que sintiera furia
ante un abuso contra los derechos humanos escribiera
aunque fuese sólo una breve nota a un parlamentario, un
periódico o una embajada; la voz de la gente de la calle
es eficaz. Ésta es la convicción básica que dio origen a
Amnistía Internacional, pero también es una herramienta
que utilizan las comunidades y los activistas de todo el
mundo.» Finalmente, el consejo de Ken a los enfermeros y
enfermeras es: «Sus opiniones merecen ser expresadas y
nunca, nunca, nunca se den por vencidos». |
7.1.1 Asociaciones
profesionales
La adopción de principios de derechos
humanos como parte del marco ético de la enfermería y la
partería representa un compromiso con la defensa de valores
importantes y constituye un punto de partida para la defensa
profesional. Algunas organizaciones han emprendido iniciativas
específicas en apoyo de los derechos de enfermeras y
enfermeros en casos concretos –un ejemplo de ello es el
respaldo brindado por el CIE al personal de enfermería búlgaro
encarcelado en LibiaLibiaenfermeras búlgaras en prisión (véase
el apartado 5.5)– pero las organizaciones no gubernamentales
también tienen mucho que aportar en materia de fomento de la
defensa basada en derechos. En 2005, la organización
estadounidense Physicians for Human Rights, en conjunción con
la asociación del personal de enfermería local, patrocinó un
taller para enfermeras y enfermeros kenianos destinado a
reforzar su capacidad de defensa profesionalKeniataller sobre
defensa para personal de enfermería para propugnar mejoras en
un proyecto de ley nacional sobre la enfermería.(408) Parece
haber un espacio potencial para que las asociaciones
profesionales de enfermería y las organizaciones no
gubernamentales entablen un diálogo fructífero acerca de
aquellas áreas en las que tienen motivos de preocupación en
común.
Días internacionales de la
enfermería y la partería
La Confederación Internacional de
Matronas consideró la posibilidad de celebrar un día
internacional tras una serie de sugerencias y discusiones
entre sus asociaciones miembros a finales de los años ochenta,
y en 1992 lanzó formalmente la iniciativa. El Día
Internacional de la Matrona se celebra el 5 de mayo de cada
año. En 2005, su tema fue la asociación para la salud entre la
partería y la mujer.(409)
El Consejo Internacional de Enfermeras
organiza una acción el 12 de mayo de cada año. En 2005
organizó una campaña contra los medicamentos falsificados y
nocivos como tema del Día Internacional de la Enfermera. El
CIE distribuyó una carpeta de información y acción y alentó a
sus miembros a actuar para combatir la proliferación de
medicamentos de baja calidad.(410) En 2006, el tema se centró
en el concepto de que el personal fiable salva vidas.
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Otra forma de defensa es el reconocimiento del activismo
del personal de enfermería en el terreno de los derechos
humanos. Un ejemplo de ello es el Premio de Salud y
Derechos Humanos que otorga el CIE. Este galardón fue
creado en el año 2000 para atraer la atención hacia los
valores que defiende el CIE y conmemorar el compromiso de
la enfermería con los derechos humanos.(411) El
International Centre for Nursing Ethics, con sede en la
Universidad de Surrey, del Reino Unido, también otorga en
forma anual (antes bienal) el Premio de Derechos Humanos y
Enfermería en reconocimiento de la labor individual de
defensa de los derechos humanos de enfermeras o
enfermeros.(412)
7.1.2 Labor individual
Defensa de las personas que
solicitan asilo
Una enfermera que había trabajado
previamente en un centro de detención para solicitantes de
asilo de Woomera, AustraliaAustraliapersonal de enfermería
y defensa de solicitantes de asilo, había descubierto que
la empresa que administraba el centro no estaba haciendo
honor a sus obligaciones para con las personas detenidas.
Reflexionando sobre la necesidad de que el personal de
enfermería actuara para defender a los pacientes,
escribió:
[E]l personal de enfermería debe
hacer oír su voz cuando cree que los pacientes están
sufriendo carencias o abusos contra sus derechos
humanos. Esto es particularmente válido en los lugares
de detención en los que no se tiene en cuenta la opinión
del paciente a la hora de proporcionar tratamiento y en
los que se restringen las vías habituales de queja y
apoyo [...] El código de ética exige al personal de
enfermería que haga todo lo que sea necesario para
proteger la integridad del ejercicio de su profesión.
Una empresa que emplee a personal de enfermería
certificado y con obligaciones profesionales no debe
esperar menos.(413)
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Las enfermeras y los enfermeros son
los agentes que hacen realidad la ética y los derechos
humanos, en la clínica, en el hospital y en el hogar. El
presente informe cita ejemplos de acciones emprendidas por
enfermeras y enfermeros a título individual. En su trabajo con
su asociación profesional, organizaciones de derechos humanos
o movimientos de justicia social, o simplemente cuando
reaccionan frente a los abusos que presencian, los enfermeros
y enfermeras pueden fortalecer el respeto a los derechos
humanos y el acceso de cada persona a la justicia.
7.2 Enfermería,
partería y educación en derechos humanos
En una declaración formulada en 2005
acerca de la enfermería y los derechos humanos, Amnistía
Internacional hizo hincapié en la necesidad de continuidad en
la educación profesional y la educación en derechos humanos,
ya que el personal de enfermería debe tomar decisiones éticas
cada vez más complejas en su labor cotidiana, al mismo tiempo
que sufre la violencia en su lugar de trabajo.(414) La
necesidad de que las asociaciones de enfermería nacionales e
internacionales se dediquen a la educación en derechos humanos
ha sido reconocida por la UNESCO en susUNESCOrecomendaciones
sobre educación en derechos humanos Recomendaciones sobre la
Enseñanza, la Información y la Documentación en materia de
Derechos Humanos.
Ya en 1987, la UNESCO instaba a que su
director general promoviera:
la educación en derechos humanos de
los profesionales, especialmente aquellos a los que
conciernen estos derechos, como los jueces, médicos,
enfermeros, agentes de policía, periodistas, personas que
ocupan cargos de responsabilidad en las fuerzas armadas,
personal de campos para refugiados, guardias de fronteras,
etc., a través de sus organizaciones nacionales e
internacionales, y [promoviera] la causa de los derechos
humanos
(415)
El CIE ha pedido que «en todos los
niveles de los planes de estudios de enfermería se incorpore
lo siguiente: aspectos del reconocimiento de los derechos
humanos y violaciones, tales como la tortura y la pena de
muerte; conocimiento del empleo de la tecnología médica en la
ejecuciones; y reconocimiento del derecho de la enfermera a
rechazar su participación en las ejecuciones».(416)
Para que puedan contribuir al ejercicio y
marco ético de la enfermería, los valores basados en los
derechos humanos deben incorporarse a la educación del
personal de enfermería y partería. La información disponible
parece indicar que los programas de educación que incluyen
estos aspectos son escasos.(417) No obstante, varios tratados
y declaraciones abogan por la educación del personal sanitario
en materia de derechos humanos, un imperativo que todavía no
se ha abordado adecuadamente.
7.2.1 Obligaciones
internacionales en materia de educación en derechos humanos
Mediante la ratificación de tratados
internacionales de derechos humanos como la Convención de la
ONU sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación
contra la Mujer, de 1979, y los acuerdos sobre programas de
acción internacionales como la Plataforma de Acción de
Beijing, los gobiernos se han comprometido a asegurar que la
capacitación del personal de enfermería incluye «cursos
amplios, obligatorios y que tengan en cuenta los intereses de
la mujer sobre su salud y sus derechos humanos»,(418) «de
manera que puedan detectar y tratar las consecuencias que
tiene para la salud la violencia basada en el género».(419)
Además, en el Plan de Acción elaborado por el segundo
seminario de la ONU relativo a las prácticas tradicionales que
afectan a la salud de las mujeres y los niños, celebrado del 4
al 8 de julio de 1994, se recomendaba que los gobiernos
incorporaran cursos sobre los efectos sanitarios de la
mutilación genital femenina y otras prácticas tradicionales a
los programas de estudios del personal médico y
paramédico.(420)
Las normas internacionales de derechos
humanos, y en concreto la Convención de la ONU contra la
Tortura, también obligan a los gobiernos a garantizar que se
incluyen enseñanzas sobre la cuestión de la tortura en los
programas de estudio de los profesionales de la salud,
incluidos los profesionales de la enfermería, cuya labor los
hace entrar en frecuente contacto con personas que han sido
privadas de su libertad contra su voluntad y que pueden, en
consecuencia, correr peligro de ser sometidas a abusos contra
los derechos humanos.(421) En la educación sobre esta materia
también debe tenerse en cuenta que prácticamente
cualquier
profesional de la salud puede hallarse en una situación en la
que trabaje con un paciente que ha sido víctima de tortura o
maltrato.
Sin embargo, en 2001, de acuerdo con la
información disponible, entre los 140 Estados que habían
ratificado la Convención de la ONU contra la Tortura, sólo
Dinamarca había incorporado la educación en derechos humanos a
los programas de estudios de enfermería.(422) Dada la
importancia de la ética, hay razones poderosas para tomar
medidas que garanticen que todo el personal de enfermería y
partería recibe información sobre la manera en que los
derechos humanos fundamentales se aplican al ejercicio
práctico de su profesión, tanto durante su educación como en
forma periódica a lo largo de su carrera.
7.2.2 Educación y
formación para personal de enfermería
En un estudio realizado en 2001 en el
Reino Unido(423) se encontraron solamente tres menciones
previas de la educación en derechos humanos en los programas
de estudio de los profesionales de la salud.(424) En su
estudio sobre las instituciones de enseñanza de la enfermería,
Chamberlain llegó a la conclusión de que el conocimiento
general de los tratados y otras normas internacionales era
bueno: el 90 por ciento, 78 por ciento y 59 por ciento tenía
conciencia de la Carta Internacional de Derechos Humanos (que
comprende la Declaración Universal de Derechos Humanos, el
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el Pacto
Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales),
la Convención de la ONU sobre los Derechos del Niño y la
Convención de la ONU contra la Tortura (en particular, el
artículo 10 sobre la educación), respectivamente. El 59 por
ciento conocía la declaración del CIE sobre la función del
personal de enfermería en la salvaguardia de los derechos
humanos. En los temas de derechos humanos que eran objeto de
enseñanza prevalecían las cuestiones nacionales sobre las
internacionales. El principal obstáculo para la inclusión de
la educación en derechos humanos era la presión de un plan de
estudios apretado; también se mencionaron problemas para la
evaluación de la educación en derechos humanos.
7.2.3 La educación y su
proyección en la salud de la comunidad
Varios autores han señalado que un
marco ético sólido que promueva los derechos humanos y la
justicia social puede hacer posible que el personal de
enfermería contribuya a la consolidación de comunidades
saludables.(425) La OMS ha definido las características de una
comunidad saludable de la siguiente manera: un entorno físico
limpio y seguro; un entorno que fomentaOrganización Mundial de
la Saluddefinición de comunidad saludable la armonía social y
la participación activa de todas las personas; la comprensión
de las cuestiones sanitarias y medioambientales que afectan al
ámbito local; la participación de la comunidad en la búsqueda
de soluciones locales para problemas locales; la existencia de
servicios de salud accesibles y adecuados; y el uso sostenible
de los recursos disponibles para todos.(426) A través de una
formación que incorpore la ética de la justicia social, el
personal de enfermería puede contribuir a los esfuerzos de los
gobiernos y de la comunidad internacional para obtener el más
alto nivel posible de salud para los pueblos.(427)
7.2.4 Recursos
Quienes se encargan de la educación
del personal de enfermería han sugerido que los estudios de
casos pueden constituir un método especialmente eficaz de
enseñanza.(428) Entre los métodos interactivos utilizados por
el profesorado están las discusiones en grupo, los debates,
las clases formales, los vídeos y el trabajo de proyectos. La
Internet ha surgido en los últimos años como un importante
recurso, especialmente en el mundo en desarrollo. Muchas
instituciones y organizaciones no gubernamentales han
publicado recursos de derechos humanos en la Internet(429) o
los han distribuido por otros medios.(430) No obstante, el
material de educación en derechos humanos adaptable y
pertinente para el personal de enfermería y partería –y en
especial el material basado en casos– sigue siendo escaso.
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